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Koban: una arquitectura singular para una policía singular

Hay unas 1250 jefaturas de policía repartidas en todo el Japón. Las comisarías están subdivididas en pequeñas dependencias de policía comunitaria llamadas koban que son fácilmente reconocibles por su original arquitectura y su farolillo rojo. Los koban son pequeños locales – similares a los police box ingleses – con poco más que una mesa, una silla y un teléfono. Están abiertos las 24 horas.

Los puestos de policía a las zonas urbanas se denominan koban y los de las zonas rurales, chuzaisho. En 2004 había aproximadamente 6.500 koban y 7.600 chuzaisho en todo el Japón.

Koban, la policía comunitaria del Japón

El modelo policial de los koban del Japón fue establecido en Tokio con la Restauración Meiji, a finales del siglo XIX y de forma muy rápida se extendió por todo el territorio del país. El sistema de policía de la nación sufrió importantes modificaciones después de la Segunda Guerra Mundial pero los koban y los chuzaisho continúan siendo las unidades básicas operativas de la policía.

El sistema policial de los koban del Japón se basa en el principio de que la seguridad de todo el país depende de la paz y la seguridad públicas de las distintas comunidades, donde los miembros de la policía funcionarán como miembros de la comunidad, que es lo que caracteriza este sistema.

Actividades de los koban

Los policías comunitarios son los que se ocupan inicialmente de responder a una serie de infracciones hasta el momento en que los oficiales de policía de una comisaría o sede de jefatura se hacen cargo del caso. Los agentes de policía comunitaria hacen rondas de vigilancia periódicas a sus jurisdicciones, generalmente a pie, visitan a los residentes (especialmente a los ancianos que viven solos) y los locales comerciales, preguntan con quienes se tiene que contactar en caso de emergencia y escuchan las demandas de los residentes. Los agentes de policía comunitaria son los que efectúan más del 70% del total de las detenciones. La policía interactúa con voluntarios y residentes que participan en actividades de seguridad comunitaria y también presta apoyo a las víctimas de delitos.

Los residentes señalan a los oficiales de policía las diversas problemáticas y molestias, como por ejemplo disputas familiares, ruidos y concentraciones de jóvenes, y esperan que estos agentes funcionen como «consultores para la solución de problemas». Al realizar estas actividades, los oficiales de policía aprovechan para compartir sus conocimientos con la comunidad y establecer relaciones personales con los residentes. En todo el país se han establecido más de 7.000 consejos de enlace entre representantes de los residentes y los koban o chuzaisho.

Condiciones que hacen posible el funcionamiento del sistema

La primera y más importante condición que hace posible el funcionamiento del sistema de vigilancia de los koban en Japón es que está profundamente arraigado a las comunidades locales, históricamente muy organizadas. Las asociaciones de residentes de las aldeas y las asociaciones vecinales de las ciudades han hecho funciones de centro de coordinación de las comunidades locales, con lo cual facilita a la policía la interacción con los residentes. La segunda razón es que los oficiales de policía japoneses disfrutan de la confianza de la población. La confianza de la gente en la policía es un requisito previo del sistema de vigilancia de los koban. En tercer lugar, una de las características más notables del sistema de vigilancia del Japón es la inclusión de un amplio periodo de capacitación.

Fuente principal del artículo: Japanese Community Police and Police Box System